25 de abril de 2014

De mucho y nada en la misma noche.

Crónica del Spring Break Festival 2014 en Santander.

Como ya os contábamos hace unos días, el miércoles pasado se celebró el Spring Break Festival en Santander, una mezcla un poco extraña de rock-indie-electrónica-partido Barça-Madrid.

Fue una noche rara (sí, me repito, pero es que es la palabra). Dos escenarios, bueno, un escenario en el interior de la sala y una carpa Red Bull en el exterior con dj’s. Y una pantalla con todo el previo y el partido de final de copa a un lateral del Escenario Santander, cosa que para mí sobró mucho. Entiendo que la organización mire por la asistencia de la gente al evento que ese es el fin de estas cosas, pero no lo comparto, me parece una falta total de respeto hacia el grupo que estaba en el escenario en el momento del partido.

La tarde empezó flojita, dj’s tanto en el exterior y en el interior y poca gente por allí. Tras esta primera actuación – contacto salen al escenario Kitai. Yo nunca les había visto y me quedé sin palabras. No es que me engancharan, sinceramente, quizás porque el sonido era un poco regular. Lo que no puedo negar es que tienen un rollazo, sonaban muy fuerte, sin importarles si había mucho o poco público lo dieron todo. Hay gente que tiene fuego dentro, y Alex, el cantante, lo tiene. Y bailes raros, muy a lo Mick Jagger. Extravagancia.

Después vino lo que fue para mí el plato fuerte, Dinero. A Y. Que no es porque a mí me gusten, que sí, pero es que se salieron ahí arriba. Sobre hora y medio de concierto con la intensidad al máximo. Contundente, canciones con fuerza, rabia, sudor, con un genio a la batería, un gran peso sobre el bajo y una guitarra que te disparaba a la cabeza. La gente queríamos caña y nos dieron dos tazas. El momento mecheros con Autoafirmación fue precioso, y el fin de fiesta En invierno digno de un buen ataquito al corazón. He de mencionar que durante el show gran parte de los allí presentes sólo estaban viendo el partido de fútbol, se les oía cantar los goles e incluso pedían que se apagara la música siendo ésta la razón principal del evento. Y les odié mucho y fuerte. Eso sí, pena me da que no saben disfrutar de la música y solo van a emborracharse y a moverse sin sentido mientras suena música electrónica.

Y esa es otra, a partir de ese momento empezaron los dj’s. No es que tenga nada en contra, es que el ambiente en general de la gente que lo escucha no me gusta, y la mayoría de la música la encuentro repetitiva y muy parecida. Siempre hay excepciones y canciones que me gustan, claro (las más famosas, yo es que soy muy mainstream) y justo alguna de ellas las escuché esa noche, exactamente igual que las mezclas originales de otros dj’s, no sé. También tengo que mencionar que The Wicked Pair sí que me gustaron bastante, otro rollo. Y como no tengo ni idea de este tipo de música (y de lo demás poco) mejor voy a cerrar el pico antes de que me linchen. Pues ya ves!


22 de enero de 2014

Bendito desequilibrio
en la cuerda floja
sintigo o a por ti,
no sé.