Tengo miedo. Música, no me decepciones nunca y hazme sentir orgullosa de estas gotitas de tinta que llevaré en la piel para siempre.
Mostrando entradas con la etiqueta Fotos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotos. Mostrar todas las entradas
29 de abril de 2013
30 de diciembre de 2012
8 de diciembre de 2012
Tengo el corazón a punto de estallar.
Te odio, tanto que podría hacerte resucitar... del miedo.
Olvidaste en mi alma el cuaderno en el que solías preguntar cuántos días quedan para vernos.
Tengo el corazón a punto de estallar.
Te odio, como nadie en este mundo te odiará. Te odio, como no se puede odiar a nadie más.
Te odio, te odio, te odio, te odio, te odio...
4 de diciembre de 2012
4 de julio de 2012
Hoy no es triste.
No sé qué sería de mí sin los micromomentos de felicidad que me da. Reírnos de todo o de nada, pero reírnos, y mirarnos, y comernos con los ojos, y seguir riendo.
Por esto es por lo que le quiero, nadie sabe hacerme caer tan bajo como él y luego levantarme hasta el cielo tirando de mi sonrisa.
Si yo soy buena e inocente...
18 de abril de 2012
Maldita dulzura.
¿Sabes lo peor? Saber (así, totalmente segura) que es algo imposible y seguir rompiéndome la boca por conseguirlo. Esos pinchazos en el estómago al quedarte esperando que llegue un gesto, pero no, o unas palabras, pero tampoco, todo se queda en stand by (porque algún día estuvieron encedidos los incendios y me niego completamente a que lo dejes morir). Pero yo ya no te entiendo, ni a ti, ni a mi, ni a nada.
Son tiempos de mirarnos a los ojos y callar, de intentos de acercamiento que se quedan en nada, de ganas que se quedan con las ganas, de tu querer hacer y no saber cómo, de que intuyas que no sé ni respirar sin pensar en ti, que todo tiembla si me hablas tan cerca, que te echo tanto de menos... y nunca aceptarlo. Tiempo de mi mirada fija en la otra punta de la habitación y sonrisa sin fuerzas. - ¿Qué te pasa? - Nada. (Y ese nada siempre significa todo...) Y algún día, espero, alguno de los dos estallará, me darás uno de nuestros abrazos y volverá a estar todo bien, y volverá a quedar claro que soy una idiota. Tu idiota.
Yo por mi parte seguiré comportándome así, hasta que me termines queriendo. O odiando.
Maldita dulzura la nuestra.
Son tiempos de mirarnos a los ojos y callar, de intentos de acercamiento que se quedan en nada, de ganas que se quedan con las ganas, de tu querer hacer y no saber cómo, de que intuyas que no sé ni respirar sin pensar en ti, que todo tiembla si me hablas tan cerca, que te echo tanto de menos... y nunca aceptarlo. Tiempo de mi mirada fija en la otra punta de la habitación y sonrisa sin fuerzas. - ¿Qué te pasa? - Nada. (Y ese nada siempre significa todo...) Y algún día, espero, alguno de los dos estallará, me darás uno de nuestros abrazos y volverá a estar todo bien, y volverá a quedar claro que soy una idiota. Tu idiota.
Yo por mi parte seguiré comportándome así, hasta que me termines queriendo. O odiando.
![]() |
Maldita dulzura la nuestra.
12 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





