11 de noviembre de 2012

Que se mueran las Emes y las Ladys cuchitril.

Un concierto de Leiva siempre es mágico, y esto es así, es un axioma universal. (Para las "princesas": Axioma: proposición que se considera evidente y se acepta sin requerir demostración previa, regla general de pensamiento lógico.)


Sabes que todo va a ir bien cuando le ves y se te hace el nudo en la garganta, qué malo sería acostumbrarse a los bolos, pre-bolos y post-bolos. (La gente que en vez de concierto decimos bolo somos amor, lo tenía que decir.) Bien, pasado el momento "grupie" y prueba de sonido terminada, primera fila. (primeras filas nuestra obsesión, por mi metro sesenta, básicamente, porque otro axioma conciertil es que siempre se te pone alguien delante más alto que tú, y muchas veces cabezón) Bueno, por donde iba, primera fila y tener detrás a las ya mencionadas princesas, conocidas por este nombre por sólo saberse esta canción y ser su preferida, cosa que quedó demostrada cuando dijeron/gritaron (porque esta especie normalmente hablar, lo que es hablar, no saben, y dicho sea de paso, lo de empujar sí que se les da de vicio) "Espera, que tenemos en el móvil la letra de 'El caso de la rubia platino', para cantarla luego." No voy a decir nada al respecto.



Definición gráfica.


Se hace eterna la espera, como siempre, cosquillas en la tripa. 22:30 humo. 22:35 Alex afinando la guitarra de Leiva y ya se oyen los primeros chillidos. 22:40 - 22:45 Sale Lei y casi me quedo sorda, de verdad, los gritos de estas chicas deberían estar en el libro de los récords guiness. Omitiendo eso y que en vez de oír a la Leiband sólo oía sus berridos, empieza lo bonito con "Hoy no voy a ser quien quieres, no tengo miedo, voy a saltar..."



Penaltis. Éxtasis. Todo lo que tú quieras. Subidón total, metiéndose a la gente en el bolsillo (y a niñas en sus botas, prácticamente). Suena animales y todas nos volvemos un poco guarrillas, juraría que nunca la había oído en concierto y es como un tiro en la cabeza, me dejó loca, de las que más me gustaron. Agradecimientos por gastar el dinero en estar ahí esa noche (¿DÓNDE MEJOR?) y suena superviviente, la cuál solo se sabían los más fanes.


Llegan canciones bonitas, Aunque sea un rato, Vis a vis... Esas que son para quedarte quieta, cerrar los ojos y no oír nada más que a él y su guitarra, sentirlo dentro. Y también a veces hacer lo posible por aguantarse las lágrimas. Cosa que, en parte, no fue posible gracias a las nenas de detrás y sus voces de pito gritándonos al oído. Hago un llamamiento a los señores, por favor, tocad en salas para mayores de 18 años, porfi, porfi, porfi. 

Entre canción y canción '¡Qué bien cantáis, Santander!' y tonterías varias de esas, siempre gusta que hagan un poco la pelota, reconozcámoslo ya.

También tocaron la ya mencionada El caso de la rubia platino, del maestro Sabina. Una versión nunca es mejor que la original, pero se salieron. Telediario/Autopista, como se quiera llamar, nos acordamos de Quique, a miles de kilómetros de aquí con un "bebé" entre manos (ganas).


 La energía fluyendo (y conectando) por toda la banda, suena Ya no tengo problemas, de Sidecars y con ella la presentación. El gran (gran gran) César Pop al teclado y guitarras, Luismi a la percusión, los vientos bonitos (Pachequín y Tuli), el señor Robe que le acompaña desde el principio a la batería, Mejías al bajo, el hermanito que le roba los gintonics, Juancho Sidecars, (o Juancho conejo Torres, pero suena muy mal) y, por supuesto, él, Miguel/Leiva.


Superhermanas (siempre con ganas, nos ha quedado claro), y el bolo llega a su fin. O no, que solo iban a por más agua/gintonic/sustancianoidentificada. Bueno, y Juancho a abrirse la camisa cual cani. (Para las princesas: cani, llamado también pokero, shurmano, bakala, shuprimo)

Tras el mini-descanso, (mi amada) Amelie, es taaan bonita. Eme y esta vez sí, para acabar Lady Madrid. 

Sonaron genial, sentí y me divertí, salí con la sensación de que había sido algo grande, y está por encima de intentos de grupie-putillas y todo lo demás. (Aún quedaban cositas, pero son de esas que no se pueden contar.)


Gacias y... hasta pronto.



Fotos hechas por Tamara Herrera.

6 comentarios:

  1. Una crónica diferente a cualquiera. Enhorabuena a la autora, tienes algo que veo en tu forma de escribir que me enamora

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  2. Nena!! es genial!!
    No hay que olvidarse de las grupis de 30 años... yo no sé quienes serán peores je je
    Me ha gustado. Y gracias por poner que las fotos son mías ;)

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    1. No, no, todas iguales... Jajaja. Gracias a ti, mua!

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  3. Identificadisima contigo. La última vez que fui a un concierto de Leiva, dificilmente le escuché (y estaba en primera fila) Y en Pereza en Madrid... en fín sin comentarios. Pero bueno, por muchas "groupies putillas" cómo tu has dicho (aunque para mí ni son groupies ni son ná, yo tengo otro concepto de groupie)nunca podrán quitarnos ese sentimiento taaaan indescriptible que sentimos en un concierto (o bolo) jajaja

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    1. Completamente de acuerdo, para mí una grupie es mucho más, es una bandera (Almost famous).

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